Me declaro Kine - fan

 







Sabemos que las enfermedades, los patrones de comportamiento, las creencias limitantes e incluso la forma en que enfrentamos la vida no tienen una única causa u origen. Entonces, ¿desde dónde abordarlos para obtener el mejor resultado?

Pongamos como ejemplo a una persona que sufre de ansiedad. Evidentemente, podría tratarse con ansiolíticos, pero supongamos que esta persona desea resolver el problema desde su origen, aunque no sepa cuál es, ya que esta información es inconsciente.

Podría probar diferentes terapias, todas maravillosas y efectivas, como las constelaciones familiares, la acupuntura, el tapping, la PNL, la meditación, las regresiones, el reiki, las flores de Bach, el equilibrio de chakras, el chamanismo, la sanación cuántica, entre muchas otras. Sin duda, estas técnicas le ayudarían a resolver su problema y le permitirían realizar un importante trabajo personal, pero el tiempo y el dinero invertidos también serían considerables.

Y te preguntarás, ¿en qué se diferencia la kinesiología?

La kinesiología se basa en un test muscular que nos proporciona una respuesta proveniente del inconsciente, lo que nos permite "preguntar" qué es exactamente lo que se necesita para sanar esa ansiedad, como hemos puesto en el ejemplo, y ofrecer un amplio abanico de recursos terapéuticos para que el cuerpo escoja lo que necesita.

Entonces, ¿cómo sería una sesión de kinesiología?

Utilizaríamos el test muscular para averiguar qué es lo que mejor funcionará para resolver el problema. Por ejemplo, en una sola sesión se podría trabajar con:

Una creencia limitante relacionada con el miedo al fracaso, un ejercicio sistémico para sanar una herencia genealógica, una corrección energética de un chakra, varios puntos de acupuntura con cromoterapia, una regresión, una corrección con aromaterapia, información arquetípica y una corrección para cortar vínculos que ya no tienen sentido en nuestra vida.

Todo esto sería una receta personalizada, que combina diversas terapias enfocadas en el síntoma de una persona concreta, y, evidentemente, cada receta sería diferente para cada individuo y para cada sesión.

Si eres alguien que está buscando un enfoque diferente para tus problemas de salud, relaciones o emociones, te invito a explorar la kinesiología. En mi experiencia, puede abrir puertas hacia una sanación profunda y duradera, proporcionándote una sensación de bienestar que va más allá de lo físico. Como profesional de la kinesiología, puedo afirmar que no hay mayor recompensa que ver a mis pacientes recuperar el equilibrio y la felicidad en todas las áreas de su vida.

Este artículo se basa en mis años de experiencia como kinesióloga y en mi profunda convicción de que el cuerpo tiene la capacidad innata de sanarse, siempre que le proporcionemos las herramientas y el enfoque adecuados.

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